miércoles, 10 de abril de 2013



QUERIDO SAMPEDRO, NOS DEJAS SOLOS CON LA BARBARIE


Tengo una amiga que siempre me decía que José Luis Sampedro era su novio. Es tal la adoración que sentía por esta mente preclara y ese corazón generoso que acudía a cuantas conferencias y charlas impartía y me arrastraba con ella. Siempre que le oía sentía que el tiempo se congelaba y lo mismo que ella se lo quería llevar a casa, yo quería quedarme colgada en el mundo de sus palabras.
Pocas veces he estado más de acuerdo con alguien en tantas cosas. Cuando le oía ensalzar los valores básicos me sentía menos sola, menos necia. El también se preocupaba de esa destrucción masiva de la justicia, la dignidad o la libertad y, como yo, creía que esas armas eran tan poderosas como las otras, las que matan definitivamente los cuerpos.

Como protagonista de la historia me he sentido siempre ajena al autor. Desconozco quien escribe el guión de mi existencia, ni a quién debo dirigirme para que dé brillo a mi personaje o cambie su destino y con él el de tantos. Pero estoy con Sampedro en que este tiempo que nos ha tocado vivir es un tiempo de barbarie donde se ha cambiado el concepto esencial de justicia por el de ley.

Yo quiero reivindicar la justicia como principio y fin de toda la historia de la humanidad futura, y quiero, como él, denunciar que el dinero sea el referente, el fin, cuando no debía de ser nada más que un medio.
La baraberie es la codicia, tan alejada de la justicia, el ansia constante de atesorar a costa de lo que sea, de quien sea. En este juego al que todos estamos invitados no puede haber tantos desequilibrios, tanta falta de ética.



 
 Me miro en el espejo y me defiendo de mi imágen. No se cómo iniciar el camino para llegar a mi meta sin renunciar a mí misma. La vida está ideada para que el dinero te convierta en su prisionero en lugar de hacerte libre.
Hoy hay muchas noticias que destacar. Me gusta que expropien a los bancos, esos que no tuvieron empacho en engañarnos y luego culparnos del engaño. Los bancos están desahuciando a la gente sin piedad, se quedan las casas vacías y no pagan la comunidad. ¿quién los desahucia a ellos? Los financieros, con conexiones transversales con los políticos, con los empresarios y con los líderes religiosos, apostaron y perdieron y ahora pretenden cobrar a costa de los demás. Saldrán leyes que amparen su estrategia, pero no sera justicia.
 
 "Somos naturaleza. Poner al dinero como el bien supremo nos conduce a la catástrofe". Ya estamos en la catástrofe, querido José Luis. Practicamente todos, los que tienen el dinero y los que lo quieren. Un día alguien escribió "el hombre y la naturaleza" y se cargó los principios. Somos naturaleza y, por tanto, formamos parte de un equilibrio natural. Se nos olvidó que sentimos, que amamos, que somos crueles, que nos equivocamos, que comemos y que dormimos. La gente duerme mal, como en exceso, ama en defecto y siente lo justo. El cuerpo es lo que nos queda de esa naturaleza porque la mente lo ha trastocado todo. ¿quién dijo que eramos homo sapiens? Sólo tengo que observar a mi perro para darme cuenta de que tiene mucha más sensatez, cordura e inteligencia que la mayoría de esos que escriben el guión de nuestra historia.
No tengo mucha esperanza de que algún día la vida nos ponga en nuestro sitio, de que la Tierra, la magnífica Galla, cansada de tanta agresión nos envíe un mensaje con acuse de recibo instantaneo y todos, los poderosos y los capaces, se pongan en marcha.
A Sampedro le reclutaron en la guerra el ejército de Franco pero pronto supo que no habían ganado los suyos, porque los suyos siempre fuímos todos, y porque nadie que busque exclusiones pertenece a su esfera.
El, que siempre tuvo tanto miedo a la indeferencia como a ese agujero negro que lo engulle todo, se ha ido sin ser indiferente a nadie. Porque todos los que queremos un mundo mejor estábamos con él y seguimos con él, el mejor modo de alejarnos de la barbarie.

 

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