viernes, 11 de enero de 2013

TODO ES SUCEPTIBLE DE EMPEORAR..

Y en eso no tenemos quien nos gane.
Un vistazo a las noticias de la mañana y un agujero se abre en el estómago, a pesar del desayuno. Manifestaciones, huelgas, quejas...En la calle hace frío, pero hay una llama a la vuelta de cualquier esquina.
Confieso que a mi me paraliza del mismo modo el frío y el calor, por eso estoy quieta, mirando con ojos atónitos lo que me rodea. Siento el frío del clima y la soflama de una sociedad indignada y, muchas veces también, indignante.
La política me aleja de los amigos, de esos que siempre he creído sensatos e inteligentes, pero que han entrado en el círculo de lo nefasto y se pasan el día escribiendo en las redes sociales lo mal que está todo, amplificándolo.
No hay espacio para la piedad...lo mismo da si Amancio Ortega dona 20 millones de euros a Cáritas que si el ministro Camuñas comenta que se come los yogures caducados. Cualquier opinión, cualquier gesto, se critica, se demole, se enfanga....Y los que aún creemos en el futuro porque sabemos que somos capaces de sortear las ríadas de necedad que nos tienen casi atrapados, nos vemos relegados al paredón del desprecio. ¿Buscas el lado bueno? ¡tendrás tu castigo, sin duda!
La manipulación se ha instalado en la calle, en los periódicos, en los smartphones..., y reina con una arrogancia que da miedo.
Si todo ese talento que recorre las estancias se canalizara para apoyar, en lugar de destruir, seguramente empezaríamos a caminar. Pero los dardos, aunque no nos alcancen el corazón para tumbarnos, nos sellan a los muros de lo imposible, sin permitirnos un ápice de Esperanza.
Dice Penélope Cruz que la percepción de la crisis española es peor desde fuera. Me lo dicen mis amigos que vienen de Europa o de América, con la misma desazón.
No es de extrañar. España ha conseguido aumentar sus exportaciones de bienes y servicios este año de una manera notable y, según la OCDE, será el tercer país con mayor crecimiento en 2013. Pero lo que no contabiliza es la exportación del desánimo, del pesimismo y del fango. Somos nuestro peor enemigo y enseñamos al mundo la cara menos agraciada de nuestra situación..¿Qué ganamos invitando a la BBC a grabar la ruta del despilfarro? ¿Nos ayuda eso a conseguri más inversores, más trabajo, más confianza?¿Nadie nos dijo aquello de que los trapos sucios se lavan en casa? ¿los que tanto critican cualquier actuación del resto, van a sacarnos de ésta?
Ahora mismo oigo al gran periodista Antonio García Ferreras, en la sexta, hacer burla y chanza de la baja de la prima de riesgo..¿siguen las serpentinas, el confeti, la euforia? pregunta con sorna....Lo que sigue es un montón de gente buscándose la vida  y un montón con la vida resuelta empeñados en seguir aplastándonos con su falta de responsabilidad y recordándonos que todo es suceptible de empeorar.



No hay comentarios:

Publicar un comentario